domingo, 25 de septiembre de 2016

La cuestión de la mujer en la Revista de Occidente

En toda Europa, a finales de 1920 se produjo un gran debate intelectual sobre la diferencia y la relación entre los sexos sexual. El trasfondo de este debate fue la crisis del humanismo europeo a raíz de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Soviética. La crisis de identidad de Europa se reflejó en una nueva evaluación de los roles de género y la sensación de que la institución del matrimonio burgués estaba en crisis.
El debate se reprodujo en las páginas de la Revista de Occidente, gracias a la publicación de las traducciones de los ensayos de Georg Simmel ("Lo masculino y lo femenino", "Cultura femenina") y Carl Jung ("La mujer en Europa"), así como las contribuciones de Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y Ricardo Baeza, entre otros. En los mismos años, entre 1923 y 1927, Ortega publicó en El Sol y otras revistas varios escritos sobre las mujeres y el amor, que más tarde se recogieron en el volumen Estudios sobre el amor (1939).
La mayoría de estos ensayos–siguiendo a Simmel, que era punto de referencia sobre el tema-reformularon los términos de la metafísica de los sexos, la afirmación de la diferencia genérica como fundamento ontológico de las diferencias entre hombres y las mujeres en relación con sus respectivas psicologías y papel en la sociedad.
A nivel psicológico, estos principios se correspondían con las facultades del espíritu y el alma que rigen la psique masculina y femenina, respectivamente. De acuerdo con la antropología filosófica de Max Scheler (La idea del Hombre), que influia tanto en Simmel y Ortega, el espíritu es la definición de la facultad humana que da a luz al pensamiento y la voluntad y, por lo tanto, a la cultura.
Por el contrario, el alma -es decir, la esfera emocional, la “región de los sentimientos y emociones, de los deseos, de los impulsos y apetitos" (Ortega y Gasset, "Vitalidad" 461) sigue siendo ambigua, cerca de la naturaleza y siempre ajena a la conciencia. El espíritu, por lo tanto, vive en el mundo objetivo de la verdad y las normas, mientras que el alma es, en palabras de Ortega, "recinto privado frente al resto del universo que es, en cierto modo, región de lo público. Toda la discusión es una repetición de los estereotipos de género ya trillados, un nuevo capítulo en la "breve historia" del eterno femenino.  Sin embargo, la coexistencia de actitudes opuestas en un pensador como Simmel produce aporías interesantes.
Según Simmel, se impone el masculino como universal y las autorepresentaciones de los hombres se presentan como las humanas. Este desequilibrio conceptual, argumenta, es debido a la posición de fuerza que el hombre ocupa en la vida social, lo que le permite pensar en sí mismo en términos absolutos
Por tanto, la superioridad psicológica del hombre se convierte en una superioridad total. Simmel llega a la conclusión de que es imposible captar lo femenino a través de categorías conceptuales actuales, ya que son fabricaciones masculinas. Lo femenino es una proyección imaginaria de lo que el hombre desea. Desde el punto de vista masculino, es imposible reconocer  la independencia del principio femenino.
Sin embargo, unas páginas más adelante Simmel desmiente su rigor conceptual volviendo a la teoría metafísica de la diferencia sexual, presentando el principio femenino exactamente en los términos que acababa de denunciar. La trampa en la que cae al establecer una diferencia ontológica entre los sexos se desliza inexorablemente hacia la identificación de lo masculino con la cultura y de lo femenino con la naturaleza.
Y a pesar de que su tratamiento de cada una de estas cuestiones está marcada por una valoración inicial positiva de las características femeninas como fuente de conocimiento y, potencialmente, como una forma alternativa de la cultura, esto da paso rápidamente a una exposición de lo masculino como el único paradigma. Las inconsistencias en su argumento revelan la agenda política subyacente.
A medida que aumentaba la presencia de las mujeres en el ámbito público, gracias a la industrialización y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, aumentan las advertencias paternalistas sobre las presuntas amenazas a la identidad de la mujer que plantean estos cambios sociales.
La evaluación positiva de la diferencia femenina es una herramienta retórica destinada a asegurar la idea de la existencia de los roles fijos de género, que autoriza a la marginación de las mujeres de la esfera pública con el pretexto de proteger sus propios intereses.
Chacel no comparte estos puntos de vista, e interviene en este debate con textos de gran intensidad teórica y política. Chacel publicó el artículo "Esquema de los Problemas Actuales y Prácticos del amor" en la Revista de Occidente en 1931, en desacuerdo abiertamente con Simmel.
A pesar de su postura abiertamente polémica en contra de los teóricos de la diferencia sexual Chacel no ataca abiertamente a Ortega, que no sólo promueve estas teorías en su revista, sino también los más obsoletos de éstos argumentos en sus ensayos sobre el amor.
En opinión de Ortega, el talento principal de la mujer es la de el "encanto, ilusión" de los hombres. Esta "la alta misión biológica que a la hembra humana le que atañe en la historia". Por lo tanto, el feminismo es un movimiento erróneo ya que ignora el modo específico de relación que las mujeres tienen con el mundo: "es increible que haya mentes lo bastante ciegas para admitir que pueda la mujer influir en la historia mediante el voto electoral y el grado de médico como universitario …
De acuerdo con esta concepción idealista del amor, las mujeres solo tienen importancia en la historia como objetos de atracción, mientras que su papel como sujetos se ignora.  Ortega sostuvo, además, que lo que atrae a los hombres de las mujeres no es algo que pertenece a las propias mujeres, sino su propia imagen masculina reflejada en ellas: la mujer es un espejo "medio cristalino donde dan su refracción los grandes ideales concretos. Así podía decir Shelley de su amada:  Amada, tú eres mi mejor yo.
La calidad de las mujeres la encuentra Ortega enteramente asimilada a la naturaleza. Su existencia se asemeja a la de una planta, su influencia en el mundo es muy similar a la del tiempo. Contrariamente a Jung y Simmel, Ortega considera a las mujeres deficientes incluso en términos de su "vida interior", caracterizada por su falta de imaginación y su incapacidad para concentrarse en más de una tarea. Ortega se atreve a concluir que las mujeres fomentan la falta de personalidad individual.  
Lo interesante acerca de estos estados se encuentra, en mi opinión, en su contraste con la capacidad de Ortega para establecer relaciones de amistad y colaboración con las mujeres de la cultura y el ingenio (incluyendo Victoria Ocampo, María de Maeztu, o Zambrano y Chacel), cuyas obras ha valorado y promovido, incluso cuando no estaba de acuerdo con su contenido y conclusiones.
A pesar de estas relaciones intelectuales, parece haber permanecido incapaz de reconocer a las mujeres como seres dotados de inteligencia, confirmando la observación de Simmel de que, para la mayoría de los hombres, la percepción genérica de "mujer" (genérico) prevalece sobre la capacidad de verla como persona.
Chacel evitar entrar en confrontación directa con su tutor sobre sus opiniones sobre la mujer lo que parece sugerir, más allá de una demostración de respeto, una voluntad de dibujar un grueso velo sobre el tema con el fin de protegerse a sí misma y sus actividades intelectuales. Este hecho ilustra las dificultades con que se enfrentan cuando se trata de los roles y estereotipos de género. Esto ilustra también su distanciamiento con el feminismo.

Claramente, esto no era una postura antifeminista real, vista su promoción de los derechos de la mujer. Sus comentarios negativos sobre el feminismo revelan, el miedo a ser colocada en un espacio devaluado, que podría ponerla en riesgo de perder la credibilidad y la posición que había conquistado en el mundo masculino de la filosofía. 
___________________

La opiniones acerca de la psicología femenina en la Revista de Occidente eran totalmente afines a la diferenciación genérica y en esta diferencia entre hombres y mujeres justificaban la subordinación femenina de la mujer vistiéndola con un nuevo lenguaje metafísico y científico. 

El antifeminismo de base científica de estos años creó una superabundancia de literatura que prentende justificar con razones biológicas la inferioridad de la mujer y su papel subordinado al hombre que fue rápidamente traducida y asimilada por Ortega y difundida en la Revista de Occidente.


 «La índole femenina... es inadecuada para actuar en el mundo de puras cosas que la naturaleza diferencial del varón ha edificado.» 

«Existe, pues, una oposición efectiva entre la esencia general de la mujer y la forma general de nuestra cultura.» 

«En el arte, la esfera propia de la mujer está constituida por las artes reproductivas: arte dramático, ejecución musical, el tipo sumamente característico de la bordadora... En las ciencias, es notoria la facilidad con que las mujeres reúnen y coleccionan datos... En cambio, fracasan generalmente en la creación, es decir, cuando sus energías originales, que de antemano están dispuestas por modo diferente del masculino, tienen que verterse en las formas que exige la cultura objetiva, la cultura masculina.» 

«Diríamos que la mujer es, mientras que el hombre va siendo. Por eso, el hombre necesita conquistar su significación en cosas e ideas, en el mundo de la historia o en el mundo del conocimiento, mientras que la mujer descansa en su belleza...»

«La mujer "aspira hacia las buenas costumbres", que muchas veces la inquietud del hombre obstaculiza. La moralidad es en la mujer algo así como la piel de la sustancia femenina.» 

Paul Julius MoebiusLa inferioridad mental de la mujer 

Otto WeiningerSexo y carácter

Georges Simme, 

Carl Jung,

Ortega y Gasset,

Gregorio Marañón, 

etc. 








Marrast. Espronceda.


Sus amores pertenecen a la leyenda, y no resulta fácil determinar lo que cierto hay en ella.
..aunque ciertos períodos del exilio siguen siendo para nosotros zonas oscuras hemos podido describir, gracias a algunos documentos, las principales etapas de la estancia de Espronceda fuera de España:  Pero de su vida sentimental, nada revelan ni sus cartas conocidas ni los archivos. Con un alarde de detalles a menudo fruto de su imaginación, todos los biógrafos de Espronceda han hablado de la mujer que le inspiró más tarde uno de sus más hermosos cantos, Teresa Mancha.

García de Villalta, Ferrer del Rio, Rodríguez Solís y Cortón sitúan el primer encuentro entre Espronceda y Teresa en Portugal, es decir, a mediados de 1827. Según Villalta, los jóvenes debieron de conocese a raíz de las visitas de Teresa a su padre, el coronel Epifanio Manca, preso por aquel entonces en el castillo de Sao Jorge en Lisboa. Según pone de relieve Cascales, nada demuestra que Espronceda hubiese sido recluido en dicha fortaleza. De hecho, como ya hemos visto, el joven poeta se encontraba en la de Sao Vicente antes de ser expulsado de Portugal y embarcado rumbo a Londres, a finales de agosto de 1827. No obstante, tampoco existe prueba de que esta versión tradicional sea del todo falsa: el coronel Mancha residía por la misma época que Espronceda en Belem, cuyo corregidor le autorizó el 9 de noviembre a plazar su salida a fin de embarcar en un buque distinto del que se le había asignado. Rodríguez Solís cuenta que, como testimonio de amor a su galán, Teresa le regaló un gorro de cadete de artillería bordado por ella misma. No hay ningún motivo para pensar que este detalle sea falso. En cambio sí es falsa la leyenda, propalada por Ferrer del Río, Rodríguez Solís y cortón, según la cual Espronceda se hubiera marchado a Inglaterra siguiendo a Teresa;  en efecto, recordemos que el poeta desembarcó por primera vez en Londres el 15 de septeimbre de 1827, mientras que el coronel Epifanio Mancha, su mujer amparo Arroyal y sus hijos, Matilde, Teresa, María Salomé Amalia y Joaquín no llegaron allí hasta el 6 de diciembre.

   Según recordamos, en una carta a sus padres, del 27 de diciembre de 1827, Espronceda hacía referencia al proyecto, pronto abandonado, de ir a establecerse en Holanda. Puede que la llegada de Teresa a Londres -admitiendo que los jóvenes se hubieran conocido ya en Portugal- fuese una de las causas de su decisión de permanecer en Inglaterra. Resulta perfectamente comprensible la discrección de que hacen gala los  primeros biógrafos en relación con los amores de Espronceda y la hija del coronel Mancha: en efecto, cuando se publicó el artículo de El Labriego en 1841, hacía apenas dos años que Teresa había muerto. Cuando Rodríguez-Solís edito su obra sobre el poeta en 1883, sólo reveló las iniciales del coronel Mancha (a quien confundía además con su hermano Francisco de Paula)y las del marido de Teresa, y se limitó a vagas alusiones sobre la vida sentimental del poeta, sin duda en consideración a la hija de éste, Blanca, casada por entonces con Narciso de la Escosura. Sin embargo, ámbos biógrafos dan a entender con bastante claridad que estos amores fueron tempestuosos:

   Los compromisos y vicisitudes de aquellal pasión, de la cual todos los acctores fueron víctimas, obligaron a Espronceda a trasladarse a Francia en 1829 (García de Villalta)..

   Graves ocucrrencias de la familia, escenas desagradables, sucesos, en fin, de carácter íntimo, ocurridos en Londres e imposibles de narrar dada la justa reserva que nos hemos impuesto, obligaron a Espronceda y a Teresa a marchar a París (Rodríguez solís)

   Posteriormente, este último rectificó dicha aserción, tras conocer las confidencias de Balbino Cortés [...]. Los informes que la policía francesa elaboró en 1829 referentes al poeta no mencion a ninguna relación femenina en su vida. a principios de 1829 Teresa todavía no se había casado, según demuestra el suelto publicado por El emigrado observador en su número de febrero de dicho año. Así pues, antes de marzo de 1820 no pudo Teresa haber contraído matrimonio con Gregorio Bayo [Marrast alude a que no localizó documento alguno sobre la boda].

   Para conferir un carácter más romántico a los amores ilegítimos de Teresa, algunos biógrafos imaginaron que el yerno del coronel Mancha era un hombre ya viejo, o cuando menos de edad madura, a los brazos del cual habían arrojado a una joven a la que, evidentemente, esta unión repelía. ahora bien, en la época probable en que se casó, Gregorio de Bayo tenía veintiocho o veintiueve años; pertenecía a una rica familia de negociantes de Bilbao, en donde había formado parte de la Milicia nacional entre 1820 y 1823 [Marrast da cumplida información del coronel Mancha].

La vida en la emigración no debía de ser fácil para el coronel, a cargo de una familia numerosa; sin duda el matrimonio de Teresa permitió mejorar una situación econóica poco boyante. En 1829, año probable de su boda con gregorio de Bayo, la muchacha tenía dieciséis años y, a juzgar por los retratos que conocemos de ella, era muy hermosa. ¿Qué lugar ocupaba entonces Espronceda en su corazón? Resulta muy difícil reconstruir los episodios de la pasión de los dos amantes hasta su regreso a Madrid en marzo de 1833, ya que los testimonios tardíos no siempre coinciden con la cronología ni con los documentos. No obstante intentaremos cotejar las informaciones actualmente conocidas y proponer algunas hipótesis.

   Cuando, obedeciendo la orden de sus padres, Espronceda se dirigió a Francia a comienzos de 18290, había buscado previamente el modo de permanecer en Inglaterra. En efecto, recordaremos que, en su carta del 6 de marzo, escribía desde Bruselas a sus padres: "Crei colocarme en Londres con una bonita pensión, y dejar de serles gravoso". Una frase llena de vaguedad pero que, sea cual fuere la parte de verdad que hay en ella, demuestra claramente que el poeta deseaba dejar de estar a cargo de su familia, a fini de poder obrar a su antojo. Sin embargo, tuvo que trasladarse a Francia, por lo visto contra su voluntad (lo cual parece confirmar que su marcha -ya que deseaba evitarla- no estaba motivada por una misión política). Pero también cabe pensar que la salida del poeta para Francia le brindaba la oportunidad de alejarse de la ujer que aaba, precisamente cuando ésta iba a casarse con otro, de buen grado o presionada por su familia.
   Tenemos pues a Espronceda en París. A principios de 1830, se hospeda en el hotel Favart. Pero el 26 de mayo de este mismo año, Gregorio del Bayo se hallaba en la capital francesa y obtenía en la prefectura de policía un visado de pasaporte para Londres, vía Calais. No sabemos si estaba solo o acompañado de su mujer; y tampoco si se alojó en el mismo hotel Favart en donde había residido en 1826, aunque es probable. Por lo tanto,, puede que entonces Espronceda llegara a ver a su rival, y tal vez a Teresa. Recordemos estas frases extraídas de la primera biografía del poeta:

Allí [en París] también le persiguió el destino. Una casualidad funesta renovó los males que la buena fe y la abnegación se esforzaban en evitar y complicáronse más que nunca aquellos sucesos, hasta que la revolución de julio...les proporcionó su deesenlace, llamando a la frontera de España a todos los emigrados.

Así pues, pudo haberse producido un encuentro entre Teresa y José antes de julio de 1830. Pero ¿cuáles fueron estas nuevas complicaciones, fruto de dicha casualidad?

El 2 de marzo de 1830, el prefecto de policía expidió un pasaporte para Londres a Hernáiz; éste, recién llegado a Calais el 26 de mayo se embarcó al día siguiente rumbo a Douvres, a donde llegó el mismo día por la noche; el 14 de junio estaba ya de vuelta en Calais. si bien igonramos cuál fue el objeto de este rápido viaje, existe una curiosa coincidencia: Hernáiz abandonó París el mismo día en que Bayo hacía visar su pasaporte para Londres, vía Calais. De regreso aen dicho puerto, Hernáiz declaró que no tenía intención de preseguir su camino; deseaba sin duda volver a Inglaterra. El alcalde de Calais en su infore del mismo día al ministerio del Interior escribía: "Il (Hernáiz) accompagne, en ce moment, u anglais que est á la poursuite de sa feme, qu´il a retrouvée ici avec un autre Anglais, corconstance que a déjá occasionné du scandales dans cette ville". Inmediatamente se dio desde París la orden de expulsar a Hernáiz a Inglaterra, lo cual sucedió el 18 de junio; aquella misma noche, el compañero de Espronceda se encontraba en Douvres. Cabe preguntarse por qué razón Hernáiz, en posesión de un pasaporte el 2 de marzo de 1830, esperó al 26 de mayo para abandonar París ¿Sería acaso para seguir a Gregorio de Bayo, a petición de Espronceda? El inglés "a la poursuite de sa femme" (en busca de su mujer) quizá fuese el propio Bayo, sobre la nacionalidad del cual pudo haberse equivocado el alcalde de Calais. Pero ¿quién era el raptor? ¿Espronceda, que habría venido a esperar a Teresa? El que los viajes de Hernnáiz tengan o no alguna relación con el posible encuentro de los dos aantesm el que dicho encuentro tuviese lugar efectivamente en el hotel FAvart en 1830, o el que Espronceda coincidiera allí sólo con Gregorio del BAyo, no son más que una serie de conjeturas, un conjunto de detalles que excitan la curiosidad sin satisfacerla. Además, una vez sabido que bayo estaba en París en mayo de 1830, parece que la frase de Villalta haga realmente alusión a una entrevista, fruto de circunstancias fortuitas entre el arido y el amante -o el enamorado.

Como hemos dicho anteriormente cuando el coronel Epifanio Mancha regresó a Londres a fines de agosto de 1832, acababa de llegar de Marsella, en donde había residido durante algunos meses. Puede que Espronceda aprovechara la ausencia del padre de Teresa para volver junto a ella e intentar reconquistarla. La poesía titulada A Matilde (una de las hijas de Mancha) y fechada en "Londres, 1832) demuestra que frecuentó la familia de su amada durante su segunta estancia en Inglaterra. En esta composicón, hay unos versos que llaman la ateción, Primero éstos:

Nunca turben esos ojos / los enojos del amor



Espronceda pornográfico y misógino

http://criticoestado.blogspot.com.es/2011/12/espronceda-pornografico-y-misogino.html


El interés de estos poemas estriba esencialmente en su extravagancia, que no en su anormalidad. No es común que se den a la luz pública poemas como los que nos encontramos en este libro, porque atentan contra la imagen que se espera de un escritor; sin embargo, no es raro que los escritores -sinónimo aquí de “varón que se dedica a la escritura”- en el espacio privado de su imaginación, de su ideología o de sus corrillos con otros escritores jueguen a componer -a modo de divertimento o no- textos que recuperan el lenguaje extrahormonado de su más caliente adolescencia, cuando la única figura femenina sagrada es la de la madre -y no en todos los casos-. Por otra parte, tampoco resulta extraño que aquellos jóvenes románticos de principios del siglo XIX español dados al oficio de reivindicar la libertad más extrema contra todo, pero especialmente contra la pacatería moral de sus contemporáneos, se explayaran en versos radicalmente obscenos y pornográficos para solaz suyo y rubor de los biempensantes de entonces.

Lo textos de Espronceda que aparecen aquí -algunos escritos a cuatro manos con otros colegas de tertulia y correrías- cumplen al milímetro lo apuntado anteriormente: en los poemas de Poesía licenciosa, como era de esperar, solo se salva de los exabruptos misóginos la madre en "El arrepentimiento", el poema que encabeza el volumen. Espronceda añade, no obstante, a esta lista de mujeres ejemplares a las prostitutas, de las que se hace un elogio social y emocional en la "Fase Quinta" de las octavas que llevan por título "La mujer". Ya se ha dicho, ganas de "epatar". Del resto de la población femenina, de sus categorías de entonces -la casada, la virgen, la viuda, la monja,…-, solo falsedad, disimulo, hipocresía,… pero expresadas en versos más que gruesos, lascivos y provocadores.

Con la perspectiva de los años, estos textos de Espronceda no quitan ni añaden nada a su obra más conocida y canónica. Y con esa misma perspectiva hay que contemplarlos para no sacar conclusiones precipitadas ni sacadas de contexto. FUENTE


Un carajo impertérrito, que al cielo
su espumante cabeza levantaba
 y coños y más coños desgarraba,
de blanca leche encaneciendo el suelo,

en su lascivo ardor, cual Monjibelo,
nunca su seno túrgido saciaba
y con violento empuje penetraba
hórridos bosques de erizado pelo.

Venció a la humanidad; quedó rendida
la fuerza mujeril; mas él, sediento
siempre y siempre con ansia coñicida,

leche despide y mancha el firmamento,
dejando allí su cólera esculpida (1)                                   (1) La vía láctea
del carajo en eterno monumento.

                                                          José de Espronceda

[Extraído del Cancionero de obras alegres (1875); reeditato por Alta Fulla en 2000].


Atribuidos a J. de Espronceda (1808-1842), 




... Cuán necios son los que al pulsar la lira 
cantan a la mujer himnos de amores! 
¡Cuán necios son si buscan la mentira 
por consolar sus ansias y dolores! 
Pues la mujer, si llora y si suspira, 
es por que en sus histéricos furores 
desea un hombre que la ponga al cabo 
pan en la boca y en el coño un nabo. 

Miente cuando te jura amor constante 
(su helado corazón no se enamora), 
miente cuando te dice eres mi amante, 
miente cuando se ríe y cundo llora, 
es de lujuria, sólo el anhelante 
suspiro que exhalando está a toda hora; 
jodiendo se resuelve esta contienda, 
no hay más amor allí que la jodienda. 




VEAMOS LO QUE DICE ANA RODRÍGUEZ EN SU TESIS SOBRE CHACEL ENTORNO A ESTE ASUNTO.




















Arbol genealógico Teresa Mancha

jueves, 22 de septiembre de 2016

Unamuno. Espronceda y Teresa Mancha.

Ahí tenéis a Espronceda, que en más de un aspecto se nos presenta como un don Juan, sea o no esto leyenda. 
Leed el precioso libro Espronceda, de Antonio Cortón –un modelo de biografía de un poeta—, y a través de él adivinaréis lo que de no haber muerto en la flor de sus años habría llegado a ser el amante de Teresa. Ministro, sin duda, y ministro moderado. Porque Espronceda, a pesar de la calentura progresista de su primera mocedad –calentura que fue la causa de que llegara a conocer a Teresa Mancha—, llevó siempre dentro de sí a un reaccionario, o, mejor dicho, un hombre que no quiso detenerse a sondar ciertos problemas. Su famosa Desesperación, a la moda byroniana, era más retórica y literatura que otra cosa. 
Espronceda no pudo dudar de ciertas cosas porque jamás pensó en ellas en serio[1].



[1]  Citado por Ana Rodríguez Fernández (La obra novelística de Rosa Chacel. Pág. 442).





En diciembe de 1928 Unamuno dedicó un poema a Teresa Mancha:

Tu volverás, Espronceda, 

con tus lúgubres amores, 
con tus siempre ajadas flores, 
con tu escénico dolor.

Tú volverás como vuelve 
de nuevo al Diablo Mundo
lo que brotó del profundo
de la carne a resplandor.

                            Tu Teresa de la Mancha,
                            rosa mecida en el fango;
                            esta vida es un fandango,
                            lo bailasteis a sabor. (2)

(2). Tomado de: Romero Tobar, Leonardo. "El diablo mundo en la literatura española", en La receptión du texte littéraire. Colloque franco-espagnol. Jaca. 1986. Casa Velazquez. 


No nos pasa inadvertida la intención de Unamuno al introducir el díptico en el apellido de Teresa. A la explícita referencia a la locura que vincula a Teresa con el famoso caballero habría que unir una intenció también de recordar el puritanismo que caracterizaba a las biografías de Espronceda, plagadas de elusiones y sobreentendidos. Teresa Mancha fue un personaje histórico que sufrió, como pocos, un proceso tan intenso de damnatio memoriae que consiguió, no sólo deformar su existencia sino ocultarla. 




martes, 20 de septiembre de 2016

Bibliografía sobre "Teresa" de Rosa Chacel.


BIBLIOGRAFÍA: 

Asún, Raquel. Teresa o el personaje sin historia. Anthropos, 85, 47-49.

Beverley, John. Necias mujeres: Misogyny and Liberalism in Espronceda. Ideologies and Literature: Journal of Hispanic and Lusophone Discourse Analysis 3.2 (1988): 51-62.


Bordons, Teresa y Kirkpatric, SusanChacel's "Teresa" and Ortega's CanonAnales de la literatura española contemporánea, Vol. 17, nº 1-3, 1992págs. 283-300.

Báez Ayala. Tesis. Cita una referencia de Mangini sobre la "memoria proyectada" (p.97)


Báez Ayala, Susana. Una novela de encargo: "Teresa". Texto inédito presentado al Ministro Arturo S Alabarce en el Seminario de Investigación UNAM-FFyL, 1996. LOCALIZAR PEDIR A LA AUTORA. 


Chacel. Advertencia" en Teresa.


Chacel. Cómo y por qué de la novela. 


Chacel. Génesis de mis novelas. 


- “Cómo y por qué de la novela”. Conferencia leída en 1958 en la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca, Argentina, y que se publicó en el volumen La lectura es secreto.
- “Génesis de mis novelas”. Conferencia leída en la Universidad de Mount Holyoke en 1961.
- “Advertencia a Teresa”. Incluida al frente de las ediciones de Teresa de Madrid: Aguilar, 1963 y Madrid: Mondadori, 1991.

Cividanes, Ame. El exilio TESIS (hace algunas referencias)


Delano, C. (2013). Boredom, desire, and romantic subjectivity in rosa chacel's teresa. Letras Femeninas, 38(2), 129-141. Retrieved from 

Delano Cristina, L. Misogyny and (Mis)Representation:  The Female Subject in the Poetry of José de Espronceda. University of South Florida, 2005. [Capítulo 4. The Degradation of the Ideal Female in Canto a Teresa, pp. 3-44]. Lo tengo traducido con google translator en PC carpeta "Teresa Chacel".

Expósisto Montes. ENLACE


Garbí, Teresa. ¿Es "Teresa" de Rosa Chacel una novela feminista? Tropelias: Revista de teoría de la literatura y literatura comparada, 
Nº 4, 1993, págs. 101-116;

Larsen, K.S. Angels and demons in "Canto a Teresa. Revista de literatura, 62 (2000) (123), pp. 61-77.

Lázaro Gurtabay, Reyes. TESIS

l
León-Blázquez, Lidia. Telarañas: Rosa Chacel y la narrativa femenina de la vanguardia española, 2011. TESIS 133-172 EN LÍNEA

LEÓN VARELA, VICTORIA.  El estudiante de Salamanca y el Canto a Teresa: la Sehnsucht titánica de Espronceda

Leyva Rodríguez, Rafael Alejandro. Las novelas de Rosa Chacel: construcción y función de sus personajes. México: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Licenciatura en literatura hispanomexicana,2015. 

Martínez Carbajo, Asunción Paloma.Eros y Pandora: La novelística de Rosa Chacel y el mundo de la circunstancia orteguiana TESIS (muchas referencias)

Morán Rodríguez, Carmen. Figuras y figuraciones femeninas en la obra de Rosa Chacel. Diputación Provincial de Málaga, 2008. 


Morán Rodríguez, Carmen. Homo Sapiens: La formación de la conciencia del sujeto literario en la obra de Rosa Chacel. Tesis doctoral. Universidad de Valladolid, 2006. [segunda parte: dos modelos humanos en la narrativa de Rosa Chacel, dos mujeres. Capítulo V: Teresa, pp. 431-477.

Myers, Eunice. “Teresa: Rosa Chacel’s Novel of Exile and Alienation.” MonoGraphic Review 2 (1986): 151-8. (mencionado en tesis de CIVIDANES) LOCALIZAR


Idem. “Teresa: Rosa Chacel’s Portrait of an Unconventional Woman,” Sigma Delta Pi meeting at Wichita State University. March, 1982.

"Teresa": Rosa Chacel's Novel of Exile and Alienation

Myers, Eunice D.. Monographic Review/Revista Monografica2 (Jan 1986): 151-158. 


Myers_09SP.doc - Wichita State University


ducation.wichita.edu/ncate2009/Faculty.../Myers_09SP.doc








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DOCTOR EUNICE DOMAN MYERS ..... “Historia del rey transparente: Rosa Montero's Hybrid Novel. .... “TeresaRosa Chacel's Novel of Exile and Alienation.

Nombela, Julio. Impresiones y recuerdos. Madrid, Casa Editorial de "La Última Moda" 1909-1911, 4 vol. t.II p. 173. 
LIBRO COMPLETO EN PDF

Pattison, Lori Beth. Engendering selves: modes of representation in Rosa Chacel´s firt four novels. University of Kansas.Estación. Ida y vuelta. Teresa. Memorias de LV. La Sinrazón

Polt, John H.R. Espronceda´s "Canto a Teresa in its Context. Alicante : Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2004. Consulta 18.8.2016. EN LÍNEA

Pozzi, Gabriela. Moda y nacionalismo en Teresa de Rosa Chacel. Grand Valley State University. ENLACE

Requena Hidalgo, CoraTeresa Mancha de Rosa Chacel: personaje histórico y literario. . Universidad Complutense de Madrid. EN LÍNEA

Requena Hidalgo, Cora. La poética de las ideas en la narrativa de Rosa Chacel. La unicidad de un universo poético autobiográfico. Universidad Complutense de MadridRequena Hidalgo, Cora. La poética de las ideas en la narrativa de Rosa Chacel. La unicidad de un universo poético autobiográfico. Universidad Complutense de Madrid BUSCAR LA TESIS A TEXTO COMPLETO


  • Rodríguez-Fischer, Ana. Teresa Mancha. Cuadernos Cervantes de la lengua española, Año nº 3, Nº 15, 1997,págs. 76-77

Rodríguez-Fischer, Ana. "Mujeres maltratadas". Blog.
http://anarodriguezfischer.blogspot.com.es/2009/12/mujeres-maltratadas.html

Rodríguez-Fischer, Ana. Las escritoras españolas de los años 20: Rosa Chacel. EN LÍNEA. LIBRO COMPLETO. ARTÍCULO

Rodríguez Fernández, Ana. La obra novelística de Rosa Chacel. Universitat de Barcelona. ENLACE

Capítulo: Teresa  p. 392-457

Román Gutiérrez, Isabel, “Sobre El diablo mundo de Espronceda”, Revista de Estudios Extremeños 44 (1988) 3, 739-761.

Román Gutiérrez, Isabel y Comellas, Mercedes.  El Diablo Mundo: la ironía y la nueva mitología románticas, claves de la poética de Espronceda. José de Espronceda en su centenario (1808-2008), ed. de Miguel Ángel Lama y José Luis Bernal, Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2009, 115-158.ENLACE 

Ros de Olano. José de Espronceda. Teresa, en Revista de ESpaña, de Indias y del Extrangero. Madrid: Imprenta de alegría y Charlain, 1845. p. 511-520


Sebold, Russell P. Misoginia y exculpación: El Canto a Teresa. Revista de Literatura, 62 (2000) 124, 347-363. 

Sebold, Russell P. Teresa, idea fija de Espronceda (en la estela del Canto a Teresa), en Salina. n 14 (2000) 

EN BUSC http://193.144.75.24/search~S1*gag/?searchtype=m&searcharg=SALINA&searchscope=1&sortdropdown=-&SORT=D&extended=0&SUBMIT=Busca&searchlimits=&searchorigarg=jSALINA

Selim Selimov Alexander.  La historia de dos Adanes: La estructura integral de El diablo mundo, en Hispania, vol. 78, num. 4 (December 1995) pp. 773-780. ENLACE

Selim Selimov, Alexander. La historia de dos Adanes: la estructura integral de "El Diablo Mundo". Edición digital a partir de Hispania, vol. 78, num. 4 (December 1995) pp. 773-780. INTERESANTE REFERENCIA Y ANÁLISIS DE El cando a Teresa. 
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor-din/selim-selimov-alexander-0/html/009ed02a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_0_


Sherman, Alvin F, Jr.. Espronceda, Androgyny and the Quest for the Romantic Self. Crítica hispánica 18.1 (1996): 111-123.

Solache Ibarrola, Martha. La novela Teresa de Rosa Chacel y el Canto II del Diablo Mundo de José de Espronceda. Tesis de Licenciatura. UNAM. 2003. CITADO EN SUSANA BAEZ AYALA, TESIS, PEDIDO POR CORREO E

Wardropper, Bruce W. Espronceda´s Canto a Teresa and The Spanish Elegiac Tradition. Bulletin Of Hispanic Studies Vol. 40 , Iss. 2,1963. ENLACE


Además, Chacel, en una carta escrita a su amiga Ana María Moix (Rio 31-XII- 
65), describe cómo creó a Leticia: "La diferencia que hay entre Teresa y Leticia es 
cuando escribí la primera lo hice con todo el amor que mi protagonista me inspiraba y 
procuré llevarla a su máximo, a su climax; Leticia, en cambio, como es mi retrato, dejé en 
ella esa especie de frialdad antipática que me caracteriza, esa corrección de 

marisabidillas, en la que se desenvolvió mi infancia" (Rodríguez Fischer 82)

BLOGS
http://laacequia.blogspot.com.es/2009/07/lazo-indisoluble.html

http://penelopegelu.blogspot.com.es/search?q=teresa


SOBRE ESPRONCEDA


Bernal Salgado, José Luis y Lama, Miguel Ángel. José de Espronceda en su centenario. Editora Regional de Extremadura, 2009. ENLACE

BIBLIOTECA VIRTUAL CERVANTES : ESPRONCEDA
http://www.cervantesvirtual.com/buscador/?q=ESPRONCEDA 

Caballero Bonald, José Manuel. José de Espronceda. Barcelona: Omega, 2002.


Cascales Muñoz, José. D. José de Esproceda: su época, su vida y sus obras. Con los informes de las Reales Academias Española y de la Historia. 1914. En Archive.org. 
https://archive.org/details/djosdeespronce00cascuoft.



Landeira, Ricardo. José de Esproceda. Lincoln: Society of Spanish and Spanish-American Studies, 1985.

Marrast, Robert. José de Espronceda y su tiempo: literatura, sociedad y política en tiempos del Romanticismo. Barcelona: Crítica, 1989.

Marrast, Robert. El Diablo mundo. En: Espronceda, José de, El Estudiante de Salamanca. El diablo mundo. Madrid: Castalia, 1989. 

OTROS RECURSOS:

Espronceda en el Museo del Prado. https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/jose-de-espronceda/e97beaab-f0a3-4f73-8302-1c8185110410

Centenario de la muerte de Espronceda
http://almendralejo.cronista.zarandieta.com/index.php/libro-del-cronista-i/60-imagenes-i/141-centenario-de-la-muerte-de-espronceda

José de Espronceda. Poeta y militante. UNED
https://canal.uned.es/uploads/materials/resources/pdf/6/1/1234117163116.pdf